El síndrome del intestino irritable (SII) se refiere a un conjunto de síntomas que afectan la función del colon o del intestino grueso, provocando una mayor sensibilidad intestinal. El SII es una enfermedad crónica que afecta hasta al 25 % de las mujeres en Estados Unidos. Los síntomas crónicos del SII suelen comenzar alrededor de los 20 años. Si bien más del 10 % de las consultas médicas se deben a síntomas del SII, muchos problemas pueden pasar desapercibidos, ya que a muchas personas les incomoda hablar de este trastorno.
Es importante comprender que el SII a menudo se puede tratar con cambios en la dieta y suplementos, y, en ciertos casos, con medicamentos. Una mejor comprensión del sistema digestivo y una mayor concienciación sobre este trastorno pueden reducir los síntomas incómodos y, a veces, vergonzosos del SII.
Síntomas del SII
Los signos y síntomas del SII varían ampliamente y pueden ir de leves a graves, incluso incapacitantes. Dado que los síntomas pueden presentarse con otras enfermedades, se recomienda consultar con un médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor abdominal o calambres
- Distensión
- Aumento de gases (flatulencia)
- Diarrea o estreñimiento (algunos pacientes alternan entre diarrea y estreñimiento)
- Mucosidad en las heces
Causas del SII
La causa exacta del SII es difícil de determinar. Las paredes intestinales están revestidas de músculos que se contraen y relajan al mover los alimentos a través del sistema digestivo. El SII puede provocar que estas contracciones sean más fuertes y duren más de lo normal, acelerando el tránsito intestinal y causando síntomas como gases, hinchazón y diarrea. Algunas investigaciones indican que el SII podría estar relacionado con el sistema nervioso central. Muchas mujeres experimentan un empeoramiento de los síntomas durante la menstruación. El estrés también puede agravar los síntomas del SII.
Los lácteos, el chocolate y el alcohol pueden desencadenar síntomas en algunos pacientes. Sin embargo, la relación entre la intolerancia alimentaria y el SII no está bien establecida, y muchos investigadores creen que el proceso mismo de comer podría ser un desencadenante en sí mismo, ya que masticar estimula el colon.
Tratamiento y Prevención
Dado que la causa exacta del SII no está clara, la prevención es fundamental. En muchos casos, los cambios en la dieta por sí solos pueden mejorar significativamente la función intestinal. Llevar un diario de alimentos puede beneficiar a cualquier persona que sufra molestias digestivas, incluso ocasionales. Hacer ejercicio con regularidad, aumentar la ingesta de fibra y comer a la misma hora todos los días ayuda a regular la función intestinal. Comer comidas pequeñas y frecuentes, y masticar bien los alimentos también puede reducir su incidencia.
Ciertos suplementos dietéticos también pueden ser útiles. Los probióticos actúan aumentando la cantidad de bacterias beneficiosas en el tracto digestivo y pueden reducir los síntomas del SII. Los suplementos ácidos y las enzimas digestivas, que descomponen los alimentos para la digestión, también pueden ser un gran beneficio para quienes padecen SII.
Existen medicamentos para el tratamiento del SII, pero se centran principalmente en el alivio sintomático. En otras palabras, no existe una cura, pero ciertos medicamentos pueden ayudar a quienes padecen SII a llevar una vida más normal. Se pueden recomendar suplementos de fibra, antidiarreicos y ablandadores de heces. Hasta hace poco, el medicamento con receta Zelnorm (tegaserod) se comercializaba para el SII con estreñimiento, pero recientemente fue retirado del mercado debido a un mayor riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. Un nuevo medicamento, Amitiza, se comercializa actualmente para el estreñimiento crónico y podría ser beneficioso para los pacientes con SII.
Si sufre síntomas del síndrome del intestino irritable, un médico puede ayudarle a identificar un plan de tratamiento que se adapte a sus necesidades.
Shannon Fields es escritora independiente y técnica farmacéutica certificada en Innovative Pharmacy Solutions. Es licenciada en Psicología con especialización en Inglés por la Universidad de Central Oklahoma. Shannon vive en Edmond con su esposo y sus dos hijas.


