¿Qué hay para cenar? Sándwiches.
Porque las alergias han venido de visita y parece que se han instalado allí de forma permanente.
Porque éste ronca, aquél rechina los dientes y yo tengo el sueño ligero.
Porque a lo largo de mi día cambié de rol unas 7 veces entre mamá, mujer, esposa y trabajadora, y esos cambios pasan factura.
Porque nunca fui a la tienda a comprar leche y tú tampoco.
Porque hoy me preparé para 2 exámenes de ortografía (no eran míos), lavé 8 cargas de ropa y bebí solo 2 tazas de café en lugar de mis 4 habituales.
Porque los sándwiches maridan de maravilla con el vino. Y con el vino.


