Dulce o truco… ¡o quizás solo un dulce! - Revista MetroFamily

Truco o trato…o quizás sólo un trato!

by Dra. Susan Bartell

Tiempo de leer: 3 minutos 

Todos esperamos con ansias Halloween, ¡niños y padres por igual! Se trata de disfraces y dulces, ¿qué podría ser malo? Pero hay una pequeña parte de Halloween que siempre me ha molestado: la parte del "truco". Para niños mayores y adolescentes, la interpretación de "truco" puede convertirse en lanzar huevos a los autos, tirar papel higiénico a las casas de los vecinos y, a veces, comportamientos incluso más graves. Los niños más pequeños no suelen fijarse en el "truco", pero saben que existe y a menudo los oigo hablar de cómo podrían "trucar" a un vecino que no les dio un buen regalo o no les abrió la puerta a los niños que pedían dulces.

Quizás pienses que solo estoy siendo negativo, pero lo cierto es que el truco de Halloween puede enseñarle a tu hijo que, cuando no consigues exactamente lo que quieres, está bien enojarse o molestarse y tomar represalias de una manera que puede ser hiriente. Es hora de cambiar esta forma de pensar, no solo sobre Halloween, sino también cuando la vida no transcurre exactamente como a tu hijo le gustaría. 

Entonces, ¿cómo puede Halloween ayudarnos a enseñar a los niños a apreciar lo que reciben, a tolerar no siempre obtener exactamente lo que quieren y, sobre todo, a no enojarse ni ser vengativos con alguien por no darles lo que quieren? Tengo cuatro ideas que pueden probar este Halloween... ¡y seguir usándolas todo el año!

#1. Enseñe buenos modales. Antes de salir a pedir dulces, dígale a su hijo que espera que sonría y agradezca a cada persona que le ofrezca un dulce, sin importar si le gusta o no. Asegúrese de reforzar esta cortesía a lo largo del camino.

#2. Enseñar aprecioVigile a su hijo para asegurarse de que solo tome un dulce del plato que se le ofrece. Recuérdele que la persona tuvo que gastar su dinero para comprarlos y que debe tener suficientes para todos los niños que lleguen a la puerta. 

#3. Enseñe empatía. Cuando lleguen a una casa oscura o el timbre no responda, no permitan que los niños de su grupo hablen mal de las personas que puedan estar detrás de la puerta. En cambio, explíquenles que hay muchas razones por las que alguien podría no abrir la puerta. Quizás estén enfermos, no puedan comprar dulces para regalar o tengan que trabajar. Su objetivo es enseñar a su hijo a tener empatía, en lugar de enojo.

#4. Enseñar satisfacciónAl regresar a casa con dulces, su hijo podría quejarse de que no recibió tantos como quería o la selección que esperaba. Este es el momento perfecto para ayudarlo a concentrarse en aprender a sentirse satisfecho con lo que recibió. Trate de no frustrarse ni enojarse por su falta de agradecimiento. En cambio, háblele de lo afortunado que es de tener la oportunidad de disfrazarse e ir a pedir dulces. Recuérdele que no todos los niños pueden ir y que es muy afortunado. Lo más importante es resistir la tentación de "rescatar" a su hijo ofreciéndole cambiar sus dulces "malos" por algo que le gustaría. En cambio, sugiérale que se quede con lo que le gusta y regale el resto.

Recuerda que el objetivo es enseñarle a tu hijo a estar satisfecho y apreciar lo que tiene, a no exigir más y a apreciar a los demás, sin resentirlos, si no satisfacen sus deseos de inmediato o nunca. ¡Feliz Halloween!  

La Dra. Susan Bartell es la psicóloga familiar número uno de Estados Unidos. Su último libro es Las 50 preguntas más frecuentes de los niñosPuedes aprender más sobre ella en www.drsusanbartell.com.

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