En diciembre de 2011, se anunció que Oklahoma había descendido al puesto 48 a nivel nacional en materia de salud estatal. Según el Departamento de Salud del Estado de Oklahoma, varios factores contribuyen a esta baja puntuación, como un alto porcentaje de niños que viven en la pobreza y un aumento en las tasas de obesidad.
Según la Academia Americana de Pediatría, los estudios demuestran que un niño obeso de 10 a 13 años tiene un 80 % más de probabilidades de convertirse en un adulto obeso que un niño no obeso de la misma edad. Los hijos de padres obesos presentan el mismo riesgo. Se ha demostrado que la obesidad conlleva mayores tasas de depresión, hipertensión arterial, enfermedades cardíacas y problemas respiratorios.
¿Cómo puedes ayudar a tus hijos a combatir la obesidad?
- Consulte con el pediatra de su hijo para obtener consejos sobre cómo crear un plan de alimentación y ejercicio saludable.
- Coman juntos en familia y limiten los refrigerios.
- Conozca los alimentos que come su hijo en la escuela y en qué tipo de actividad física participa.
- Modele un comportamiento apropiado eligiendo opciones saludables en lugar de alimentos con valor nutricional cuestionable.
- Evite utilizar la comida como recompensa o castigo por el comportamiento.
- Aprendamos juntos sobre alimentación saludable a través de la investigación.
- Permita que sus hijos sean responsables de sus elecciones de alimentos ofreciéndoles una variedad de opciones saludables, pero tenga cuidado de no prohibirles ningún alimento. Enséñeles que todos los alimentos son aceptables con moderación.
Para obtener más información sobre las pautas para una alimentación saludable, consulte los libros MyPlate and You (Capstone, $6 cada uno), que brindan información sobre los grupos básicos de alimentos, además de datos curiosos sobre la alimentación, el ejercicio y la buena nutrición.


