Una encuesta reciente de Packaged Facts indicó que los ingresos de los adolescentes en Estados Unidos aumentarán aproximadamente un 14 % en 2011, superando los 91 12 millones de dólares. Las fuentes de ingresos de los adolescentes incluyen trabajos, asignaciones, dinero de sus padres según las necesidades y regalos. La misma encuesta estima que los jóvenes de 14 a 2,200 años tienen actualmente un ingreso promedio de casi 15 dólares, mientras que los de 17 a 40 años tienen aproximadamente el doble. En promedio, eso representa más de 80 dólares semanales para los adolescentes más jóvenes y XNUMX dólares semanales para los mayores.
Sin embargo, el secreto de un futuro financiero exitoso no se basa en las ganancias. El éxito financiero depende de cómo usamos nuestro dinero, no de cuánto ganamos. Si bien los ingresos son importantes, desarrollar un patrón de gasto responsable es aún más crucial para generar riqueza financiera a largo plazo.
Enseñar a los preadolescentes y adolescentes sobre el dinero es una lección continua, y no hay prisa por enseñarlo todo de un día para otro. La clave está en empezar. Ofrecer múltiples oportunidades de aprendizaje ayudará a que los niños desarrollen hábitos financieros inteligentes que les durarán toda la vida.
Si bien las escuelas públicas de Oklahoma ahora tienen la obligación de enseñar conocimientos financieros personales como requisito de graduación, las investigaciones demuestran que los niños tienden a imitar a sus padres en la gestión del dinero. Entonces, ¿cómo puede asegurarse de que sus hijos sigan el mejor ejemplo que usted puede dar?
A continuación se ofrecen algunos consejos para comenzar:
- Introduzca la idea de “ahorro”. Exigir a los niños que reserven un pequeño porcentaje de su paga, de los ingresos por cuidar niños o cortar el césped, o de los regalos de la tía Sue, ayudará a establecer un patrón de ahorro. Puede optar por que guarden el dinero en una alcancía o abran una cuenta de ahorros en su institución financiera local. Ahorrar temprano y con frecuencia es la base para desarrollar buenas habilidades de administración del dinero. Una cuenta de ahorros tiene la ventaja adicional de generar intereses, lo que puede ser un incentivo para establecer un buen comportamiento. Incluso puede considerar ayudarlos a comprar acciones o bonos como opciones de ahorro a largo plazo.
- Fomentar las oportunidades de ingresos. Aunque algunos padres se sienten incómodos pagando a sus hijos por las tareas del hogar, es posible establecer una lista de tareas domésticas obligatorias y tareas adicionales. De esta manera, los jóvenes aprenden que el dinero se gana al realizar algún tipo de trabajo y les ayuda a apreciar mejor lo que gastan como familia en sus deseos y necesidades. Los ingresos también pueden provenir de otras fuentes, como ayudar a un vecino a rastrillar las hojas o conseguir un trabajo con un empleador local.
- Hable con ellos sobre sus objetivos. Anímelos a ser abiertos y honestos sobre sus sueños y esperanzas. Si bien puede sentir la necesidad de guiar sus elecciones o decisiones, a veces es más importante simplemente escucharlos y permitirles formular sus propias ideas. Una vez que empiecen a escribir sus metas y a establecer plazos, puede ayudarlos a establecer metas realistas para lograrlas. Es importante identificar el compromiso financiero potencial para alcanzar esas metas.
- Comience simpleIncluso para artículos pequeños que sus hijos quieran comprar, involúcrelos en la decisión de compra. Puede ayudarlos a comparar precios en línea y en comercios locales, y luego usar sus ahorros (o con una contribución equivalente) para realizar la compra. Quizás quiera hablar con ellos sobre cómo ahorrar para la universidad, un auto u otros gastos más importantes.
- Enséñeles a dar a los demás. Ya sea diezmando en la iglesia o donando tiempo en el banco de alimentos local, cultivar el hábito de dar es un buen principio de gestión financiera para su hijo. Los prepara para ser buenos ciudadanos y pensar en los demás en lugar de solo en sí mismos.
- Establecer un plan de gastos. El factor clave de cada uno de estos consejos financieros es ayudarlos a desarrollar habilidades para administrar sus recursos. Con un plan de gastos, pueden ver adónde va su dinero. También les proporciona un marco para transferirles parte de la responsabilidad de comprar ropa y otros artículos esenciales, ayudando a los jóvenes consumidores a comprender cuánto cuestan y los ingresos necesarios para realizar esas compras. Ayudar a los preadolescentes y adolescentes a desarrollar buenas habilidades de administración del dinero forma parte del aprendizaje de la responsabilidad personal. Les permite ser más independientes y tomar mejores decisiones en sus vidas. ¡Y nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar!
Sue Lynn Sasser, PhD, es profesora de economía en la Universidad de Central Oklahoma.


