"Estoy aburrido."
—Yo también. No hay nada que hacer por aquí.
Probablemente lo hayas escuchado más de una vez… hoy. A veces parece un mantra para los niños modernos. Entre la televisión por cable, el DVD y la Wii, muchos niños han llegado a creer que deben estar entretenidos en todo momento. En algunos casos, esta conexión constante con las abreviaturas electrónicas ha mermado su creatividad.
La creatividad significa abordar una necesidad, tarea o idea desde una nueva perspectiva. Con demasiada frecuencia, relegamos la creatividad a los pintores y escritores, una cualidad que necesitan los artistas del mundo, pero que es mejor dejar de lado para el resto de nosotros. Pero no es así. El mundo corporativo llama a la creatividad "pensar fuera de lo establecido" y ahora es más necesaria que nunca. Es fácil que las empresas y las personas se estanquen o adopten una actitud de "suficientemente bueno". Pero el progreso y la innovación a menudo dependen de la capacidad de abordar los problemas desde una perspectiva diferente. Esta es la esencia de la creatividad.
Como padres, hay varias maneras en las que podemos inspirar la creatividad en nuestros hijos, y no todas implican inscribirlos en clases de arte (aunque siempre ayudan).
1. Cambia tu rutina. Quizás te sientas como en una rutina: desayunar, llevar a los niños al colegio, ir al trabajo, recogerlos, cenar, hacer la tarea, prepararte para dormir. ¿Y al día siguiente haces exactamente lo mismo con poca o ninguna variación? ¿Hay alguna manera de añadir algo divertido para variar? Las escapadas creativas no tienen por qué ser caras ni consumir mucho tiempo. Por ejemplo, en lugar de tu cena habitual, ¿por qué no hacer unos sándwiches en el parque o un picnic en el jardín?
2. Prueba cosas nuevas. Como adultos, a menudo nos damos el lujo de hacer solo lo que hacemos bien. Si no se nos dan bien las matemáticas, usamos la calculadora; si no somos deportistas, evitamos los deportes. Sin embargo, se espera que nuestros hijos dominen diversas habilidades, desde el fútbol hasta el álgebra. Anímate a probar algo nuevo este mes, ya sea un pasatiempo que siempre has querido probar o simplemente una nueva comida. Las nuevas experiencias estimulan nuestro cerebro y nos abren a la creatividad.
3. Abordar los problemas desde un ángulo diferente. Si completar una tarea o quehacer doméstico parece ser un problema, busquen soluciones creativas. Pregúntense a sí mismos y a su familia si hay alguna manera de hacer la tarea más divertida o interesante. Emparejar calcetines puede ser la tarea más aburrida del mundo, pero convertirla en una carrera para ver quién consigue más pares en un minuto la hace mucho más divertida.
4. Recuerda reír. Estoy seguro de que las personas estoicas también tienen ideas creativas, pero quienes tienen un sentido de alegría parecen rebosar creatividad. Piensa en esta cita de Thomas Edison: «Para inventar, necesitas una buena imaginación y un montón de trastos». Ahora bien, dime si no tenía sentido del humor.
Gayleen Rabakukk es una escritora independiente que pasa su tiempo en Edmond manteniéndose al día con sus hijas adolescentes y preescolares.


