Este es un proyecto sencillo que permite a los niños ser creativos y aprender a la vez. Los niños mayores pueden crear laberintos por sí solos, mientras que los más pequeños solo necesitan un poco de ayuda de sus hermanos mayores o padres. Es un excelente uso de los rollos de papel que sobran, y las infinitas maneras de construir el laberinto garantizan horas de diversión.
Suministros:
- Rollos de papel higiénico y rollos de toallas de papel
- Tijeras
- Cinta de pintor
- Canicas
Cómo llegar:
- Utiliza una pared de la casa y haz un laberinto usando los rollos y la cinta de pintor.
- Alinea los rollos de manera que la canica fluya al siguiente rollo y así sucesivamente.
- Cuando termines el laberinto, comienza desde arriba y deja caer la canica en el primer tubo y observa cómo cae.


