Para algunos, las fiestas traen consigo visitantes indeseados llamados estrés y depresión. El estrés y la tristeza navideña son quejas comunes porque la época genera expectativas fantásticas en adultos, adolescentes y niños. Cuando la realidad no se corresponde con nuestras fantasías, podemos sentirnos desilusionados, decepcionados y deprimidos.
Al terminar las fiestas, a algunos nos sobra algo más que pavo. Sentimientos sin resolver y expectativas poco realistas pueden persistir. Las causas y los remedios para estas aflicciones estacionales varían mucho según las vulnerabilidades individuales.
Cómo mantener expectativas razonables
Desde niños, nos formamos expectativas sobre cómo debería ser la Navidad. A menudo, entramos en una nueva temporada navideña enfrentándonos a los problemas, preocupaciones y expectativas del año pasado. El perfeccionismo, el diálogo interno negativo, la soledad, las reglas inaplicables, los sentimientos sin resolver, las decepciones, las finanzas y el cansancio pueden provocar estrés y depresión. Puede que no controlemos las acciones o las palabras de los demás, pero sin duda podemos controlar nuestras reacciones ante ellos. Aquí tienes algunos consejos:
- No juzgues un regalo por su precio. Cuando das con el corazón, el regalo nunca es demasiado pequeño.
- Practique la gestión del tiempo. Delegue responsabilidades a sus hijos y a su pareja para que las fiestas se sientan como un esfuerzo familiar.
- Modele valores saludables compartiendo con alguien menos afortunado. Nuestros hijos aprenden más observando nuestros comportamientos y actitudes que nuestras palabras.
- Encuentra una manera creativa de hacer que las fiestas sean especiales para alguien a quien amas, pero con quien no puedes estar por divorcio, distanciamiento, compromiso militar o problemas económicos. Deja que la paz de compartir y cuidar calme tus fiestas.
Consejos rápidos para reducir el estrés
Según el Instituto Americano del Estrés, más de 110 millones de estadounidenses toman medicamentos por estrés cada semana. Quienes son propensos al estrés pueden encontrar las fiestas un caos en sus vidas. Pero es importante comprender que el estrés es parte de la vida y se puede controlar. Las siguientes sugerencias pueden ayudar:
- La nutrición es fundamental. Reduce la cantidad de grasas y azúcares que consumes y evita las bebidas con cafeína. Cuando te reúnas con amigos, disfruta de la gente en lugar de la comida.
- Mantén una actitud positiva. Elimina el diálogo interno negativo.
- Haz ejercicio y medita. Disfruta de una clase de técnicas de relajación y estiramiento.
- Descansa. Intenta dormir ocho horas cada día.
- Mira las posibilidades que te rodean, no las restricciones.
- Busque ayuda profesional si la necesita. A pesar de sus mejores esfuerzos, podría sentirse constantemente triste o ansioso, acosado por molestias físicas, con dificultad para dormir, irritable y desesperanzado, e incapaz de afrontar las tareas rutinarias. Si estos sentimientos persisten durante varias semanas, hablar con un profesional de la salud mental puede ser de ayuda.
La felicidad, la paz y el amor son los objetivos principales de la temporada navideña. Permíteles formar parte de tu vida: ¡no dejes que una Navidad blanca te deprima!
Peggy Rackley, M. Ed., trabaja como consejera profesional con licencia en las oficinas de asesoramiento y consultoría de Paul Tobin, Ph.D., y Ann Benjamin, MEd. Puede contactarla al 405-340-4321.


