Ya casi todos hemos comenzado el año escolar. Empezamos justo después del Día del Trabajo, un poco más tarde de lo habitual, pero una de las mayores ventajas de la educación en casa es poder establecer tu propio horario, y este año eso fue lo que mejor nos funcionó.
Quizás recuerden que en primavera tracé mis objetivos de verano para prepararme para el año escolar. ¿Qué tal me fue? Bastante mal, la verdad. La primera parte de junio fue un caos entre cumpleaños y la Escuela Bíblica de Vacaciones, y justo después decidimos preparar la casa para venderla, así que el resto del verano lo hemos dedicado a empacar y hacer planos. Mis hijos han aprendido de primera mano lo difícil que puede ser mudarse, y espero que aprovechen lo aprendido y se instalen cerca de nosotros cuando sean adultos.
La verdad es que siento que no hice mucho este verano, pero creo que, como madres, pasamos mucho tiempo pensando en todo lo que no logramos y no nos centramos en lo que sí hemos logrado. Entonces, ¿qué hicimos?
Geografía: Leímos muchísimos libros sobre los diferentes estados y trabajamos juntos en geografía de Estados Unidos. Seguiremos repasándolo durante el año para asegurarnos de que lo recordemos, ¡pero nos lo pasamos genial leyendo y aprendiendo juntos!
Organizando: Como estamos guardando muchas cosas mientras nuestra casa actual está en venta, tuve que pensar mucho en qué libros y materiales necesitaba sacar y qué podía empacar. Me tomé el tiempo de hacer un boceto de lo que íbamos a cubrir para asegurarme de guardar los materiales adecuados. Fue una tarea enorme, ¡pero es genial tener menos cosas en el aula!
Matemáticas: Nos mantuvimos al día con las matemáticas durante el verano, para disgusto de mi hijo. Sin embargo, ha sido agradable no empezar el curso escolar con tanta necesidad de repasar, ¡así que me alegro de haberlo hecho!
Diversión: Viajamos un poco, nadamos mucho y creamos buenos recuerdos este verano como familia. ¡Estoy muy feliz de que tengamos la oportunidad de hacer ese tipo de cosas durante todo el año!
Así que si no lograste todo lo que esperabas, ¡anímate, mamá! Respira hondo y trabaja poco a poco en esas metas cada día; te sorprenderás del progreso que lograrás, incluso si tus planes se complican. ¡Espero que tengan un maravilloso año escolar y espero compartir más con ustedes!


