El sencillo experimento científico de este mes también explorará el funcionamiento interno de las flores y el apio. Todos sabemos que las plantas no tienen un corazón que bombee sus fluidos desde la tierra hasta las hojas, así que ¿cómo ocurre esto exactamente?
El proceso que opera aquí es la capilaridad. Las plantas tienen diminutos túbulos que suben por sus tallos. Piensa en comer un trozo de apio; me refiero a esos hilos que se enganchan en los dientes. El agua se atrae naturalmente a estos tubos mediante adhesión y es jalada hacia arriba. Cuanto más pequeño sea el tubo, mayor será la altura de la elevación del agua. Así es como incluso los árboles más grandes transportan agua desde sus raíces hasta las ramas más altas. ¿Cómo podemos comprobarlo? Me alegra que lo preguntes.
Materiales:
Unos claveles blancos o, si no los consigues, usa un manojo de apio (de hoja), dos jarrones o dos vasos altos, agua, colorante alimentario y un cuchillo afilado. Pide a tus padres que te ayuden con los cortes necesarios.
Procedimiento:
- Llena dos jarrones o vasos con agua del grifo. Agrega suficiente colorante alimentario a cada uno para que el agua se oscurezca. Pon diferentes colores en cada uno.
- Corta con cuidado tu clavel blanco a unos 18 cm. Con un corte cuidadoso, corta el tallo verticalmente desde la base hasta justo debajo de la flor. Si el corte no es uniforme, no te preocupes. El resultado es interesante. (Si usas apio, haz el mismo corte, pero no tan cerca de la punta, podría partirse).
- Coloque los dos extremos del tallo del clavel o del apio en dos vasos de agua diferentes.
- Riega unas horas y haz tus observaciones.
- Si aún no has hecho el experimento con el apio, inténtalo. Los efectos son similares, pero no exactamente iguales.
Notarás que el colorante alimentario sube por el tallo hasta los pétalos blancos, primero coloreando los bordes y luego hacia el interior. Además, el clavel ahora tiene dos colores diferentes, debido al agua que sube por los conductos en diferentes lados del tallo.
El colorante alimentario se absorbe junto con el agua mediante un proceso llamado "difusión". Esto significa que el colorante alimentario se desplaza desde un lugar con mucha cantidad (en el vaso) a un lugar con poca (en la flor). El proceso es similar a cuando se rocía ambientador: el rocío se extiende desde el punto de origen por toda la habitación.
Deja los claveles en agua durante varios días para que adquieran una buena coloración. El apio también es interesante, porque al sacarlo del agua, se pueden ver los tubérculos completamente saturados de color, separados del resto de la planta.
Experimente más:
¿Funcionan igual los diferentes colores? ¿Un clavel rojo se volvería morado si lo sumergieras en colorante alimentario azul? ¿Qué pasaría si hicieras colorante alimentario morado con rojo y azul y luego le pusieras el clavel? ¿Otras flores hacen lo mismo? ¡Haz tus preguntas y encuentra las respuestas!
Espero que hayas disfrutado de este sencillo experimento y hayas aprendido un poco sobre el funcionamiento de las plantas. Si tienes más preguntas o necesitas ideas para ferias de ciencias sobre este tema (u otros), contáctame con la información a continuación.
Steve Davala es profesor de ciencias y matemáticas de secundaria. Disfruta del enfoque práctico para aprender ciencias, ¡al igual que sus dos hijos! Síguelo en Twitter o hazle una pregunta científica en steve.davala@gmail.com.


