Inventadas hace unos 1,500 años, las catapultas fueron una tecnología asombrosa para su época. Originalmente desarrolladas como arma de asedio, esta ingeniosa tecnología se utilizaba para derribar las murallas de los castillos enemigos. Los componentes básicos de una catapulta incluyen un brazo largo que se puede retraer bajo tensión y luego soltar y lanzar con gran fuerza, haciendo de las murallas de los castillos algo del pasado. Como ya casi no necesitamos derribar un castillo vecino, podemos usar los principios básicos de la catapulta para un propósito más entretenido. Tu familia puede construir su propia minicatapulta para lanzar pelotas de ping pong y derribar un objetivo, ¡o ampliarla para hacer su propio juego de lucha después de Halloween!
Materiales:
- 10 brochetas de bambú;
- 5 malvaviscos;
- una banda elástica de tamaño mediano;
- algunos vasos Dixie (uno para la catapulta y otros para apilar una torre);
- una pelota de ping pong (u otro proyectil pequeño que no dañe las cosas);
- cinta de enmascarar;
- tijeras gruesas (para cortar las brochetas de bambú).
Procedimiento:
- ¡Mira la imagen para ver hacia dónde te diriges o, si eres creativo, sigue adelante e intenta construir un modelo similar o incluso el tuyo propio!
- Coloca tres malvaviscos en un triángulo perfecto sobre una mesa y únelos con tres brochetas de bambú. Esta será la base.
- Tome los siguientes tres pinchos y acórtelos aproximadamente 1 pulgada con las tijeras.
- Coloque estos malvaviscos en la base apuntando hacia el centro y hacia arriba en un ángulo leve.
- Conecte los tres pegándolos en un malvavisco.
- Coloque una tira o dos de cinta adhesiva alrededor de este malvavisco, ya que estará sometido a mucha tensión.
- Toma una última brocheta y fíjala a un vaso Dixie. Puedes perforarle el fondo o fijarla con cinta adhesiva. Toma esta brocheta y clávala en un malvavisco de la base.
- Envuelva una banda elástica alrededor del extremo del vaso Dixie y sobre el malvavisco central.
- Ahora, agrega una pelota de ping pong a la copa, tira hacia atrás y ¡lanza las bombas!
- Coloca algunos vasos Dixie vacíos como un castillo improvisado e intenta derribarlo.
Asegúrate de tener cuidado al empezar a usar la catapulta. No apuntes a la cara de nadie. O usa piedras, ya que podrían romperse (¿recuerdas los muros del castillo?). Este es solo un ejemplo de una catapulta sencilla que puedes construir. ¿Se te ocurren otros materiales más duraderos para tu próxima catapulta? ¿Puedes construir una catapulta más grande?
Steve Davala es profesor de ciencias de secundaria y le gusta escribir tanto experimentos de no ficción como aventuras fantásticas. Tiene dos hijos, a quienes les apasiona la ciencia (aunque lo que más les gusta es mezclar bicarbonato de sodio y vinagre).


