Si bien hasta el 80 % de las madres experimentan llanto, cambios de humor y llanto poco después del nacimiento de un bebé (lo que suele llamarse "baby blues"), los síntomas que empeoran o duran más de dos semanas pueden indicar depresión posparto. La depresión posparto también incluye síntomas como falta de interés en el placer o las actividades, agitación física, fatiga, sentimientos de inutilidad o culpa inapropiada, y disminución de la concentración o incapacidad para tomar decisiones. La concienciación pública, la detección temprana y el tratamiento son fundamentales para mejorar los resultados clínicos de las madres y sus familias.
Según el Departamento de Salud del Estado de Oklahoma (OSDH), el 15 % de las madres de Oklahoma reportan síntomas depresivos entre dos y seis meses después del parto. De igual manera, en todo el país, una de cada ocho madres reporta la aparición de depresión mayor en las semanas posteriores al parto. En coordinación con los departamentos de salud de sus condados, el OSDH ofrece un nuevo servicio de detección para identificar a las mujeres con riesgo de depresión posparto. Las madres primerizas y las futuras mamás recibirán educación sobre los síntomas de la depresión y prácticas de autocuidado que pueden reducir el riesgo y ayudar a aliviar los síntomas. De ser necesario, se derivarán a las madres a evaluaciones y tratamientos de salud mental.
Si reconoce los síntomas de depresión posparto en usted o en otra persona, consulte con un profesional de la salud. Para obtener más información, visite http://iio.health.ok.gov y haga clic en el tema “Depresión después del embarazo”.


