Controlar tus elecciones de alimentos es fundamental para una dieta saludable. Y no me refiero a la dieta en el sentido de "poco convincente", sino a la visión integral de los alimentos que consumes. Una dieta saludable consiste en una amplia variedad de alimentos, pero no todos son iguales.
Cuando empecé este camino hacia el bienestar, una de las primeras medidas que tomó mi médico fue ponerme una dieta de control de calorías. Para ser clara: no me convenció. Primero, mi ingesta calórica era mucho menor que mi ingesta diaria habitual (y, ejem, por eso necesitaba ese control; es un círculo vicioso) y, segundo, la mayoría de los alimentos que me encantaban parecían estar fuera de mi alcance.
Lo primero que aprendí es que las proteínas contienen mucha más grasa que los carbohidratos. Las almendras, leía, son un refrigerio saciante estupendo —una alternativa crujiente y nutritiva cuando se te antojan unas patatas fritas—, pero también son ricas en calorías y grasas. Así que hay que controlar las porciones para no excederse.
¿Cómo hacerlo? Encontré dos maneras excelentes de controlar el tamaño de las porciones:
- El Báscula de cocina EatSmart Precision Elite (www.eatsmartproducts.comLa báscula de cocina (40 $) es pequeña y fácil de usar para quienes prefieren medir las porciones por peso. Con pilas AAA, se pueden medir los alimentos en unidades métricas o estándar (hasta 15 kg o 7 lb) y la báscula se puede ajustar para adaptarse al peso del recipiente. También incluye una guía de alimentación saludable que profundiza en la alimentación saludable y las calorías.
- El De tamaño natural sistema (www.lifesizeportions.com, $80) es un sistema de tazas y recipientes medidores que te ayudan a dividir fácilmente los alimentos en porciones razonables. Los medidores están diseñados para carbohidratos, salsas, productos horneados, carnes, líquidos, lácteos, aderezos y dulces. El juego incluye una tabla plastificada y DVD instructivos para que aprendas a usar el sistema rápidamente.
Ambos dispositivos de control de porciones se centran en una alimentación saludable y te ayudan a reeducar tu cerebro (y estómago) para que recuerden el tamaño de una porción saludable. Porque controlar las porciones no se trata solo de restringir; se trata de recordar que, con moderación, todo puede formar parte de una dieta saludable.


