“Si cada día me atrevo a recordar que estoy aquí prestado, que esta casa, esta ladera, estos minutos me los han arrendado, no me los han regalado, nunca desesperaré.” -Erica Jong
No sé tú, pero a mí me resulta muy fácil decepcionarme y desesperarme. Ya sean las presiones del trabajo, el hogar, las finanzas o las relaciones, siempre parece que hay algo que intenta alcanzarnos y desanimarnos.
Me encontré con la cita anterior en una de esas ocasiones. ¡Parecía que algo iba mal simultáneamente en todos los aspectos de mi vida! Una de las cosas que hago cuando me siento así es leer cosas alentadoras que me ayudan a reorganizar mi perspectiva.
Cuando estás desanimado, es fácil sentir que durará para siempre. Por alguna razón, los momentos difíciles suelen parecer más largos que los buenos. Sin embargo, al considerar el poder de esta cita, realmente puede cambiar tu vida.
La realidad es que cualquier cosa que nos preocupe, nos estrese o nos abrume actualmente es un problema temporal que no durará para siempre. Es cierto, porque nosotros mismos somos temporales, todos estamos aquí solo por un breve tiempo, prestados. Nuestras casas, familias, trabajos, autos y nuestras propias vidas solo nos son arrendadas, porque al final tendremos que devolverlo todo.
Intenta ubicar tus preocupaciones actuales en el contexto más amplio de tu vida. Tus problemas no durarán para siempre y cada momento de la vida es un regalo inmenso. Con la llegada de la Pascua, deja que la renovación de las estaciones te traiga una perspectiva fresca que te energice y te impulse a vivir la calidad de vida que solo puedes tener cuando reconoces que realmente eres un préstamo.


