¡Tres millas! Volví a correr tres millas seguidas hace un par de semanas. ¡Me sentí GENIAL! Ya veía cómo volvían mis días de competición. Lentamente, pero seguro, FAB estaba a la vista. Y entonces...
Empecé a sentir una opresión en el pecho. Y mucho aleteo. Pensé que quizá había cogido neumonía por un resfriado largo, o que me había excedido un poco con la prensa de pecho, lo que me provocó espasmos en los músculos del pecho. Así que pedí cita con el médico para que me revisara. Y, ¡por suerte!... no era ninguna de las dos cosas. Era algo del corazón.
Dulce Madre.
Así que, después de unas cuantas visitas al cardiólogo y un montón de pruebas, me dicen que creen que este latido extra se debe a un "fallo" del embarazo. ¡Menudo fallo! Pero que debería desaparecer solo, tan misteriosamente como apareció. Y el cardiólogo me decía que debería dejar de correr al menos cuatro semanas. ¿¡CUATRO SEMANAS!? ¿Y qué tal si no fuera gordita en las fiestas? ¿Y qué tal si mi marido llega a casa de su despliegue en enero y le prometí que estaría ¡¡¡GENIAL!!!?
Sin embargo. Es mi corazón. Eso es bastante importante. Así que supongo que debería hacer lo que dice el médico, ¿no?
Bueno, he estado evitando la cinta, salvo caminar un poco. Pero debo decir que mi motivación ha bajado bastante. Sigo queriendo estar fabulosa. Pero lo quiero ya, y esperar estas semanas es un poco... bueno, a falta de una palabra más apropiada... un rollo.
Estoy deseando retomarlo en un par de semanas…


