Mamá ríe al último: Cuenta regresiva para la cita - Revista MetroFamily

Mamá ríe al último: Cuenta regresiva para la noche de cita

by Lela Davidson

Tiempo de leer: 3 minutos 

Podría pasarme toda la semana buscando razones válidas para no perder tiempo valioso en una cita romántica artificial. Pero la verdad es que las necesitamos. Y aquí están las quince razones principales.

15. Es rentable

Toda relación requiere mantenimiento. Ver una película o dar un paseo juntos es mucho más económico (y más divertido) que dos sesiones semanales en la consulta de un terapeuta o un abogado especializado en divorcios.

14. Para recordar que es lindo

Una cita nocturna, especialmente si ambos se toman el tiempo de afeitarse en los lugares correctos, puede recordarte lo que viste en esa persona en primer lugar, porque para la mayoría de las personas, tenía al menos un poco que ver con un factor atractivo.

13 Recuperación

Piénsalo. Te compras un poco de vino y velas, y tu pareja pasea al perro una o dos semanas. Es justo, ¿verdad?

12. Escapar de los niños

El deseo de alejarse mucho de las criaturas que diste a luz es natural. Todos necesitamos tiempo para adultos. Desafortunadamente, la culpa que acompaña a ese deseo es común. Las citas románticas son la excepción, porque sabes que cuidar tu relación es una de las cosas más importantes que puedes hacer por el bienestar general de tus hijos. ¿Lo sabes, verdad?

11. Necesitas romance

Entre los pañales, la factura de la luz atrasada (¡uy!) y ese olor raro en el pasillo, el romance se te puede escapar. Alejarse de todo juntos les ayuda a centrarse el uno en el otro. Puede que te sorprenda descubrir que todavía se sienten atraídos, al menos hasta que tengas que llegar a casa a destapar el desagüe.

10. Estás aburrido

El aburrimiento puede meterte en problemas. Y si te quedas en casa mirando la misma cara aburrida todo el tiempo, el aburrimiento puede generar resentimiento. Está bien admitir que estás aburrido, que tal vez te has vuelto un poco aburrido. Hablando de aburrimiento…

9. No hay ninguna agenda oculta

Todos nos volvemos egoístas. Cuando la rutina en casa se vuelve estresante, buscamos consuelo, desde comer lo que nos gusta hasta ver lo que queremos en la tele. Todas estas pequeñas preferencias nos dividen. Lo bueno de una cita romántica es que tiene un propósito claro. Aunque solo vayan a una cafetería a compartir un latte de triple chocolate, están ahí para estar juntos.

8. Porque puedes

En serio, hay un millón de razones para no molestarse. Apuesto a que conoces al menos a algunas parejas que, por la razón que sea —desde limitaciones físicas hasta divisiones emocionales insalvables—, no pueden salir. Agradece no ser una de ellas.

7. Zapatos lindos

Cuando tienes hijos pequeños, puedes empezar a sentirte desaliñada. Si no tienes una cita, ¿qué excusa tienes para arreglarte? Aunque te vistas con ropa de verdad para ir a trabajar todos los días, necesitas el glamour que te da una cita. Recuerda, no tienes que gastar mucho dinero para verte guapa. (Pero si tienes un poco de dinero extra, yo lo gastaría en zapatos).

6. Podrías aprender algo

Admítelo, no siempre escuchas a tu pareja cuando te cuenta los detalles emocionantes de su día. Podrías perderte información importante, como la hora y el lugar de la próxima fiesta de la empresa.

5. A tus hijos les encanta la comida chatarra

Tus hijos disfrutarán viendo a sus padres salir y divertirse mientras ellos se quedan en casa con una caja azul de macarrones con queso. Puede que no lo admitan, e incluso intenten sentirse un poco culpables, pero les hará bien ver que mamá y papá se priorizan mutuamente.

4. Soñar un pequeño sueño

Quizás no estés trabajando en el empleo de tus sueños ni cortando zanahorias en encimeras de granito, pero puedes hacer de tu cita nocturna un momento brillante en tu calendario.

3. Tomarse de la mano

Entre los cochecitos, la compra y el teléfono, a menudo no queda una mano libre para sostenerlo. Y, sin embargo, este es uno de los gestos más fáciles, y una muestra de cariño que la edad no te robará.

2. Para recordar

En los primeros años de una relación, los amigos siempre preguntan cómo se conocieron. Esto inevitablemente da lugar a historias tiernas, divertidas o sentimentales de miradas cruzadas, manos temblorosas y bla, bla, bla. Pero es divertido. Así que vive un poco en el pasado.

1. Uhh… ¿Sabes por qué?

Podría llevar al sexo. El sexo es muy, muy bueno para ti. Lo necesitas. Al igual que la comida y el agua, es fundamental para la buena salud, tanto para tu bienestar físico como para el de tu relación. Obviamente, la cita es crucial.

Una cita programada no es la solución definitiva a todos los problemas de una relación, pero es algo pequeño que puedes hacer. Y no son los grandes gestos los que definen una relación; son las pequeñas cosas, sumadas con el tiempo, las que la fortalecen. Así que piensa en pequeño, es decir, en conseguir algo pequeño.

Lela Davidson es la autora de En la lista negra de la PTA y ¿Quién orinó en mi esterilla de yoga? Sale mucho. Siempre con el mismo chico.

más historias