Todos sentimos el estrés de las decisiones escolares, el distanciamiento social y la incertidumbre general en el mundo. El estrés de los padres es real y tiene un efecto dominó en los niños. Todos sabemos cómo se comportan los niños cuando están estresados: mayor mal comportamiento, irritabilidad y resistencia.
Para romper el ciclo del estrés, todos haríamos bien en ser más conscientes en nuestras relaciones. En esencia, la atención plena consiste en reducir el ritmo, tomar distancia y observar antes de reaccionar. Durante los desafíos de esta pandemia, hemos tenido muchas oportunidades para reducir el ritmo. La crianza consciente aprovecha esta experiencia y la amplía.
La atención plena se define como prestar atención, en el momento, sin juzgar. Aplicar la atención plena a la crianza implica una mayor consciencia de los pensamientos y emociones para mantener la calma bajo presión.
Si bien la mayoría de las habilidades parentales se centran en lo que haces como padre, la atención plena centra la atención en cómo quieres SER como padre. La atención plena nos hace más conscientes de la presión del perfeccionismo y nos permite aceptar nuestros errores, tanto los nuestros como los de nuestros hijos. La crianza consciente se asocia con menos estrés y depresión parental, una mejor comunicación entre padres e hijos y un comportamiento menos hiperactivo en los niños. Define tu intención de crianza para responder de forma diferente al estrés practicando la atención plena a diario, utilizando una mentalidad consciente y herramientas que te ayuden.
La mentalidad del padre consciente
Probablemente ya tienes estas habilidades, pero con atención plena practicas la conciencia para usarlas cuando más las necesitas:
Nota: Los padres conscientes se conectan con lo que sucede en el momento. Esto implica concentrarse en una sola tarea, en lugar de hacer varias cosas a la vez o actuar en piloto automático. Tenemos muchas distracciones y siempre demasiadas tareas pendientes durante el día. Sin embargo, cuando estás con tu hijo, la atención plena nos recuerda que debemos estar presentes. Si intentas hacer tantas otras cosas, podrías perderte un momento maravilloso o reaccionar de forma exagerada ante un pequeño problema.
Compasión: Los padres conscientes utilizan la empatía y la observación para comprender el punto de vista del niño. Esta habilidad de no juzgar también implica una mayor aceptación de sus propias limitaciones e imperfecciones como padres. Recuerden que el mal comportamiento infantil no suele ser una conspiración para sabotear nuestra crianza.
Regulación Emocional: Los padres conscientes se toman el tiempo para evaluar sus reacciones y calmarse antes de responder. Utilizan herramientas de atención plena para controlar sus emociones y observar sus pensamientos internos y la situación externa antes de decidir cómo y cuándo actuar. Detenerse para "reorganizarse" los hace más efectivos a largo plazo.
Conectar más con tus propios pensamientos y sentimientos te conecta naturalmente más con los de tu hijo. Estar en sintonía puede hacer que la crianza sea menos estresante y mejorar tu relación con tu hijo. Una mentalidad consciente no solo te ayudará a mantener la calma bajo presión, sino que también tiene el beneficio adicional de demostrarles resiliencia al estrés a tus hijos.
Cinco herramientas para padres conscientes
Como padre, la oportunidad de practicar la atención plena se ofrece a diario. Las transiciones suelen ser complicadas en las familias, especialmente al amanecer y a la hora de dormir. Anota tus observaciones sobre estos momentos clave para encontrar patrones y pensar en cuáles de estas herramientas de atención plena podrían ser más útiles:
Respirar: Respirar es la manera más rápida de tranquilizarte cuando estás estresado. Concéntrate en tu respiración respirando profundamente por la nariz. Exhala para liberar el aire lenta y constantemente por la boca. Repite este sencillo pero eficaz paso hasta que notes que estás más tranquilo y listo para responder en lugar de reaccionar. El objetivo es desactivar la respuesta de "lucha o huida" y permitirte usar todo tu cerebro para evaluar el dilema de la crianza.
DETENER: Este es el acrónimo de "hazaña de autorregulación". Con la práctica adecuada, esta herramienta puede convertirse en un hábito casi automático en momentos de intensa emoción.
S: Deja de hacer lo que estás haciendo.
T: Toma unas cuantas respiraciones
O: Observar lo que está sucediendo, tanto interna como externamente.
P: Proceda con intención, eligiendo lo que sería mejor hacer a continuación.
Toma de tierraA menudo, nuestros pensamientos pueden volverse tan intensos que aumentan nuestras emociones negativas, lo que empeora la situación. Cuando notes pensamientos que te distraen sobre el futuro ("Mi hijo siempre se comportará así") o el pasado ("He sido demasiado duro/blanda con mi hijo"), concéntrate en tus sentidos para recuperar la atención y las emociones. Presta atención a lo que oyes, ves, saboreas y tocas a tu alrededor. Despeja tu mente para volver a tu cuerpo y reorientarte hacia lo que sucede a tu alrededor.
Intención: Los padres conscientes reflexionan sobre los problemas recurrentes para mantenerse conectados con sus objetivos de crianza. Reserven tiempo de tranquilidad durante el día para observar los cambios que podrían beneficiar a su familia. Su intención marca la pauta para lograr el cambio en su familia.
Gratitud: Ser padres también implica reconocer lo bueno. Incluso en tu peor día como padre, hay momentos maravillosos que pueden levantarte el ánimo si te detienes a observarlos. Los padres conscientes están atentos a lo que va bien.
Una vez que domines estas herramientas de mindfulness, descubrirás que son fáciles de enseñar a tus hijos. La atención plena es contagiosa, y en el buen sentido.
La Dra. Lisa Marotta es psicóloga privada y trabaja con mujeres, niños y familias en Edmond. Imparte clases para padres y es autora del galardonado libro infantil Suki y SamManténgase conectado con la Dra. Marotta a través de su blog. Psicosis por la vida: Herramientas para la vida cotidiana at drlisamarotta.com.
Nota del editor: Esta columna es la cuarta de una Serie de 12 meses Sobre el bienestar mental familiar, escrito por expertos locales sobre temas relevantes para padres e hijos. Entre las columnistas se encuentran la Dra. Marotta, Thai-An Truong, LPC, LADC, terapeuta posparto con consulta privada y madre de dos hijos; Stacey Johnson, LPC (@staceyjohnsonlife), terapeuta privada en The Purple Couch y madre de ocho hijos; la Dra. Erica Faulconer, pediatra en Northwest Pediatrics y madre de tres hijos; y Jeanae Neal, terapeuta conductual titulada y madre de un hijo.


