Nos demos cuenta o no, tomamos decisiones a diario. Algunas no son tan importantes, como qué ponernos o a qué hora quedar con los amigos. Otras son muy importantes, y las decisiones que tomamos tienen consecuencias trascendentales. Algunas de nuestras decisiones cambiarán el resto de nuestras vidas. Ser conscientes de nuestras decisiones y sus consecuencias, y asumir la responsabilidad de ellas, puede marcar la diferencia en nuestra calidad de vida.
Darles opciones a los niños
En sus libros sobre “Criando con Amor y Lógica,Foster Cline y Jim Fay recomiendan que los padres comiencen desde temprano a permitir que sus hijos tengan opciones. Estas deben ser las que los padres aprecien y que permitan consecuencias. Nunca se deben dar opciones cuando el niño pueda estar en peligro, y los padres deben estar dispuestos a tomar la decisión si el niño no elige. Cline y Fay enfatizan la importancia de la "entrega" y sugieren que los padres usen frases como "Siéntete libre de... o..." y "¿Prefieres... o..."
Presentar oportunidades a los adolescentes
La adolescencia es especialmente difícil, ya que se ven obligados a tomar decisiones cada vez más importantes. Se enfrentan a problemas difíciles, como el abuso de alcohol y drogas, y la actividad sexual. El hecho de que los adolescentes no piensen en las consecuencias los pone en riesgo, y es fundamental que tomen buenas decisiones. Estudios recientes de la Universidad de Columbia indican que «las habilidades de razonamiento y resolución de problemas se encuentran entre las últimas en madurar en el cerebro», lo que respalda lo que los padres han sospechado durante años: el cerebro de los adolescentes no es como el de los adultos. Los padres pueden ayudar a sus hijos ofreciéndoles opciones y compartiendo el control en el proceso de decisiones importantes. Deben inculcarles esta idea: la calidad de mi vida depende de las decisiones que tomo.
Tenga una guía para la toma de decisiones
Tomamos decisiones de muchas maneras: por impulso, por procrastinación, por no decidir, por dejar que otros decidan por nosotros. Estos métodos pueden funcionar en algunos casos, pero un enfoque más eficaz consiste en evaluar los diferentes aspectos de la situación y tomar una decisión con base en la información y los valores personales. Algunos pasos importantes son:
- Identificar las opciones involucradas en la situación.
- Recopilar información sobre cada opción, teniendo en cuenta hechos, valores personales y objetivos.
- Considerando ventajas y desventajas de cada elección.
Verano: un buen momento para practicar la toma de decisionesAsumir la responsabilidad de las decisiones y sus consecuencias, y aprender a tomar buenas decisiones, son habilidades importantes que los padres deben practicar y enseñar a sus hijos. El verano, con sus múltiples oportunidades de planificación, como vacaciones, trabajos de verano, campamentos y otras actividades, es un momento ideal para que las familias se centren en la toma de decisiones.
Gracie Moyers, M.Ed., es consejera profesional con licencia, esposa, madre y abuela. Ofrece terapia a personas, parejas y familias y ejerce en la consulta privada de Paul Tobin y Ann Benjamin en Edmond. Puede contactarla al 340-4321.


