En la última entrada del blog, mencioné revisar mi diario para repasar mis relatos personales de la fidelidad de Dios. Quiero animarte a que hagas lo mismo este año, ¡aunque ya hayas intentado escribir un diario mil veces! Créeme, soy de esas personas que quieren escribir un diario y tienen un cajón lleno de diarios casi sin usar, llenos de buenas intenciones e historias que nunca se han escrito. Creo que esto se debe a que mis expectativas sobre escribir un diario son poco realistas. Para mí, escribirlo a diario o semanalmente no siempre es posible. ¡Así que aquí va la idea!
Este año decide escribir en tu diario sólo cuando:
- ¡Tienes una lección de vida aprendida que no quieres olvidar (ni repetir)!
- Dios te habla a través de las Escrituras o te da revelación.
- Ocurre un acontecimiento especial en tu vida o en la vida de tu familia que tiene un significado especial.
- Tu hijo dice algo profundo y precioso.
- Estás especialmente agradecido en tu corazón… y sé específico acerca de qué y por qué estás agradecido.
Obviamente, estas son solo algunas ideas, y estoy seguro de que tendrás otras razones importantes para ti. ¡He leído mi diario para animarme y fortalecerme ya en este nuevo año! Es una excelente manera de aumentar tu gratitud y tu actitud cuando la vida se pone difícil y te cuesta ser positivo.
Y espero que algún día, cuando ya no esté, mis hijos y nietos encuentren mis diarios y encuentren aliento para sus aventuras. ¡Qué bendición sería!
¿Qué te parece? ¿Podrías escribir un diario este año? Sin la presión de escribir a diario o semanalmente, ¡solo para lo importante! Espero que lo intentes y te resulte una gran bendición.
Bendiciones en el 2010,
Cheri


