Noviembre ha llegado, trayendo recordatorios de que otro año pronto llegará a su fin. Para muchos, esta es la época del año en que empezamos a reflexionar sobre los meses transcurridos. También es una época en la que solemos reflexionar sobre nuestras prácticas de gratitud familiar. El Día de Acción de Gracias suele hacer eso, ¿verdad?
Quizás su familia esté recordando los momentos felices que han vivido juntos. Para nosotros, es ese momento en que estuvimos juntos en la cancha de baloncesto la noche de los estudiantes de último año. Cuando nos reunimos para decorar el lugar para la fiesta de los 16 años de nuestra hija con la ayuda de amigos. Y cuando ovacionamos de pie a nuestra hija menor, nerviosa, que había superado el miedo y había conseguido su primer papel secundario en el musical de secundaria.
Quizás su familia también esté recordando los momentos difíciles. Los momentos abrumadores, caóticos y desgarradores. Los que no publicaron en redes sociales y que solo su círculo más cercano conoce y estuvo ahí para brindarles espacio y ayudarlos a superarlos. Para nuestra familia, algunos de esos momentos incluyen la muerte de un padre o abuelo, una lesión que ahora pospone una oportunidad anhelada y cambios en una comunidad querida.
Expresar gratitud por los momentos y circunstancias que nos hacen sonreír es bastante fácil. Sin embargo, sentir, y mucho menos expresando, La gratitud es mucho más difícil cuando la vida ha traído tristeza, decepción y lágrimas.
Enseñar y recordar a nuestros hijos (y a nosotros mismos, como adultos) que debemos expresar gratitud requiere esfuerzo intencional y práctica constante. Sin embargo, vale la pena. Investigaciones neurocientíficas demuestran que expresar gratitud, incluso en los momentos difíciles, es beneficioso para la salud mental y emocional. Este Día de Acción de Gracias (y quizás todo el año), encuentra lo que funciona.
A continuación se presentan algunas sugerencias para practicar la gratitud familiar.
- Escríbelo: Ya sea una pizarra, una pizarra blanca o incluso un hilo de mensajes familiar, cada miembro de la familia puede escribir algo por lo que esté agradecido cuando lo recuerde. Este elemento visual puede servir como recordatorio para ser agradecido en los momentos difíciles y celebrar lo bueno de la vida.
- Dilo: Expresar gratitud entre sí y con los demás puede ser increíblemente alentador y edificante. Agradezcan a sus hijos por ayudar a un hermano con la tarea o por completar una tarea sin que se les pida. Anímenlos a agradecer a quienes los ayudan a diario: sus maestros, entrenadores, etc.
- Compártelo: Como familia, pueden encontrar oportunidades para demostrar su gratitud sirviendo a quienes los rodean y que estén atravesando circunstancias difíciles. Es casi imposible servir a los demás, especialmente a quienes lo necesitan, y no sentir gratitud por las propias circunstancias.
Ya sea que tu año haya estado lleno de más alegrías que dificultades o al contrario, tomarse un tiempo para reflexionar con gratitud puede ser un ejercicio útil. Hacerlo juntos en familia nos recuerda que hemos compartido muchas experiencias buenas y malas. Nos ayuda a reconocer que, incluso en los desafíos que enfrentamos individual o colectivamente, podemos estar agradecidos de no haberlos enfrentado solos.
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Christina Mushi-Brunt es una exprofesora que se ha convertido en escritora independiente y consultora de investigación en salud pública. Christina, su esposo y sus tres hijos residen en Moore, donde participa activamente en la comunidad educativa.


