Bridget Pipkin se enamoró de la fotografía durante la secundaria, cuando una visita al zoológico despertó en ella una fascinación por la capacidad de capturar momentos en el tiempo. Esa chispa se convirtió en una pasión que la acompañaría toda la vida, la cual la llevó a obtener una licenciatura en bellas artes y a fundar Foto Arts Photography en 2005. Su portafolio incluye sesiones familiares e infantiles, bodas, retratos de novias, eventos, fotos de graduación y paisajes.
En el centro de su trabajo se encuentra su pasión por fotografiar familias, especialmente niños y estudiantes que se gradúan.
«A medida que avanzaba en mi carrera como fotógrafa, descubrí que los niños son auténticos y sin complejos», afirma. «Aportan luz y personalidad a cualquier situación». Los niños, señala, son libres, alegres y están plenamente presentes.
La facilidad de Pipkin para trabajar con jóvenes sujetos es innata. Tras 25 años entrenando gimnasia, sabe cómo ayudar a las familias y a los niños a sentirse tranquilos y cómodos frente a la cámara.
Su objetivo en cada sesión va más allá de una buena foto. «Quiero que la gente se sienta valorada después de cada sesión y que experimente alegría al ver mis fotos», dice. «Me encanta probar ideas, colores y fondos nuevos». Es esa libertad creativa, basada en su amor, su fe y su expresión personal, lo que da sentido a su trabajo.
Pipkin lleva ocho años colaborando con la revista Metro Family Magazine, proporcionándole sus llamativas portadas y fotografías para muchos de sus artículos más destacados.
Para obtener más información, visite fotoartsphotography.net.


