Alimentar bien a una familia con un presupuesto limitado puede ser difícil cuando parece que los precios no paran de subir. Aquí tienes ocho maneras fáciles de ahorrar:
- Planifica tu menú semanal. Basate en lo que tengas disponible y en las ofertas de tus tiendas locales. Usa tu calendario para planificar las comidas según las actividades (comidas en olla de cocción lenta en una noche con actividades) para que sea más fácil cumplirlas.
- Encuentra una tienda económica. ¡No todos los supermercados son iguales! Quizás tengas que empaquetar tus propios productos o pagar solo con efectivo o cheque, pero el ahorro puede valer la pena.
- Esté atento a las ventasAbastécete de artículos cuando los precios estén bajos. Estate atento a las ofertas y compra artículos caros cuando sepas que estarán en oferta (como artículos para picnic en julio o productos de repostería en noviembre), pero ten cuidado con las compras impulsivas.
- Comprar en grandes cantidades. Busca productos básicos (arroz, harina, especias) en contenedores a granel. Te sorprenderá el ahorro al no tener que pagar por el embalaje.
- Busque ofertas en carneLas tiendas deben vender la carne antes de una fecha determinada, así que revise las fechas de caducidad y congele lo que no consuma. (La guía del USDA para congelar alimentos le indica cuánto tiempo es seguro: http://www.fsis.usda.gov/factsheets/focus_on_freezing/index.asp).
- Compre alimentos menos procesados¡Cocina desde cero! Además, tus refrigerios probablemente también serán más saludables.
- Ahorre en productos agrícolasCompre en el mercado agrícola o directamente en la granja. Compre frutas y verduras según las que estén en oferta y de temporada, y planifique sus comidas en consecuencia.
- Usa tus sobrasEmpáquelos para el almuerzo o sírvalos para la cena como parte de un buffet de sobras, pero no deje que su comida se desperdicie.


