¿Cómo van con sus propósitos de Año Nuevo? Apenas un mes después del inicio del nuevo año, es interesante ver cómo la publicidad refleja nuestro deseo anual de mejorar nuestras vidas.
“¡Pasé de una talla 24 a una talla 2!” exclamó la señora feliz que me miraba desde el televisor.
Vaya, pensé, ¿qué parte del cuerpo le amputaron desde Navidad? Empecé a reflexionar sobre las metas que me había propuesto con tanta energía apenas veinte días antes.
Lo que descubrí fue más o menos lo mismo que siempre: tuve un buen comienzo en general, con momentos "no tan buenos". Es fácil ser poco realista cuando intentamos hacer cambios en cualquier aspecto de nuestra vida.
Basta con mirar todos los gimnasios vacíos en marzo. Muchos de los que se propusieron ponerse en forma este año trajeron consigo expectativas poco realistas, lo que facilitó mucho la rendición cuando quedó claro que perder peso y estar físicamente sano es un proceso, no una fecha marcada en el calendario.
Tengo un libro titulado "Dentro de los Best Sellers". Cuenta las historias de escritores famosos que rechazaron en sus inicios la publicación de sus obras. La inspiradora serie de Jack Canfield, que comenzó con "Sopa de Pollo para el Alma", fue rechazada inicialmente por más de 30 editoriales por ser demasiado "amable". Los libros han vendido millones de ejemplares, brindando una inspiración muy necesaria a lectores de todo el mundo.
¿Qué hubiera pasado si Jack Canfield se hubiera dado por vencido después de los primeros 29 rechazos?
Ya sea que hayas decidido bajar de peso, dejar de fumar o empezar un nuevo pasatiempo este año, la clave es la perseverancia. Nadie es perfecto, y cada vez que nos fijamos una nueva meta, es normal esperar grandes triunfos y contratiempos. La pregunta es: ¿qué harás cuando alcanzar tu meta parezca más difícil de lo que imaginabas?
Se dice que el único verdadero fracaso es no levantarse después de un derrumbe. Al evaluar tu progreso al hacer cualquier cambio, es importante reconocer cada paso positivo que has dado y que te ha acercado a tu objetivo.
¿Así que no estás donde esperabas estar ahora? No te preocupes, porque mañana podrás volver a intentarlo. Reconoce tu humanidad y date crédito por intentar mejorar tu vida. Sé paciente y amable contigo mismo cuando te quedes corto. Todas esas decepciones solo harán que sea más dulce cuando alcances tu meta.
Al comenzar el segundo mes de un nuevo año, es un buen momento para evaluar dónde estás y adónde quieres llegar. Disfruta del proceso de cambio. Para lograr cambios duraderos y positivos, la fórmula es muy sencilla: decidir, comprometerse y triunfar.
¡Y siempre, siempre levántate de nuevo!


