Cuando su hijo practica deportes, puede ser necesario, en algún momento, confrontar a un entrenador. Estos consejos del autor Todd Parkin le ayudarán a no perder el hilo de la conversación:
- Entiende que puede ser estresante. Puede parecer obvio, pero a menudo la gente se sorprende de lo estresante que puede ser una conversación difícil con un entrenador.
- Incluya a su hijo. Si cree que la situación no es demasiado grave y tanto usted como su hijo se sienten cómodos, deje que ella se encargue. Si cree que lo mejor es hablar con el entrenador, pídale su opinión para que no se sienta ignorada.
- Mantenga el enfoque en su hijo. Limite la conversación a temas que afecten el bienestar de su hijo. Evite culpar y concéntrese en lo que debe hacer.
- Camina una milla con los zapatos del entrenadorHaz un esfuerzo sincero por comprender su perspectiva. Intenta escuchar tanto como hablas.
- No seas impulsivo. Dale al entrenador la oportunidad de conocer a tu hijo antes de intervenir y trata de no hablar hasta que determines que se trata de una situación peligrosa o de un patrón que no cambiará sin intervención.
- Di no a los chismes. Puede ser tentador criticar al entrenador con otros padres si otros piensan lo mismo. ¡Resiste esa tentación! No quieres que el entrenador escuche tus quejas de otra persona.
- Programa la conversación. No des por sentado que el entrenador tiene tiempo libre durante el entrenamiento o el partido. En lugar de eso, dile que quieres hablar de algo importante y pídele que te sugiera un buen momento.
- Ser cortés. Recuerde, esto no es una excusa para ser agresivo o atacar; en cambio, piense en cuál le gustaría que fuera el resultado ideal y adapte sus palabras y acciones para ayudar a lograr ese fin.
- Ofrecer solucionesUn entrenador atento también quiere lo mejor para su hijo y probablemente apreciará sus consejos si se los ofrece de manera respetuosa.
- Si tienes que entregar la camiseta, hazlo con respeto. No tomes una decisión apresurada, pero si sientes que dejar el equipo es tu única opción, reúnete en privado con el entrenador para explicarle por qué.


