Las alergias alimentarias en niños están aumentando, según la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología. Si bien no existe cura, las alergias alimentarias se pueden controlar mediante la prevención, lo cual puede resultar complicado cuando su hijo regrese a la escuela.
Según la Red de Alergias Alimentarias y Anafilaxia (FAAN), el 90 % de las reacciones alérgicas alimentarias se deben a ocho alimentos comunes: cacahuetes, frutos secos, leche, huevos, gluten, soja, pescado y mariscos. Los síntomas comunes incluyen urticaria, hormigueo en la boca, inflamación de lengua y garganta, dificultad para respirar, calambres abdominales, vómitos o diarrea, eccema o sarpullido, tos o sibilancias, mareos y pérdida del conocimiento.
¿Cómo puede ayudar a su hijo a afrontar las alergias alimentarias cuando regrese a la escuela?
- Hable al respecto. Dígale que nunca intercambie alimentos de los almuerzos ni coma nada con ingredientes desconocidos. Anímelo a lavarse las manos con frecuencia y a buscar refrigerios aptos para personas con alergias alimentarias que puedan sustituir alimentos peligrosos.
- Tener un plan. Descargue el Plan de acción para alergias alimentarias de la FAAN (www.foodallergy.org/files/faap.pdf) y personalícelo según las necesidades de su hijo.
- Encuentra apoyo. Busque un grupo de apoyo de otros padres que estén pasando por la misma situación.
- Voluntario en la escuela. Siempre que haya que llevar comida del exterior, nunca está de más ofrecer su tiempo como voluntario y llevar bocadillos sin alérgenos para la clase o el grupo.
- ParticipaActualmente existen varios proyectos de ley en trámite que podrían ayudar a ampliar el acceso a la epinefrina, esencial para la vida, en particular la Ley de Acceso Escolar a la Epinefrina de Emergencia. Contacte a los representantes locales y anímelos a apoyar este proyecto de ley para que la epinefrina sea obligatoria en las escuelas.


