Como tantas otras, caigo presa de la melancolía invernal casi cada febrero. Nada me gustaría más que aislarme del resto del mundo y leer y ver la tele, pero para una madre que educa en casa, eso no es ni realista ni recomendable. El año pasado, por esta época, compartí algunos consejos para revitalizar el tiempo de educación en casa. Cuando te apetece hacer casi cualquier cosa menos educar en casa. ¡Ahora quiero compartir algunos consejos para revitalizarte!
- Tómate un breve descanso de la escuela: Si enseñaras en una escuela pública, tendrías libre el Día de Martin Luther King Jr. y probablemente también el Día de los Presidentes. Sí, algunas escuelas invitan a sus maestros a participar en jornadas de capacitación, pero al menos tienen tiempo para trabajar sin la presencia de sus alumnos, algo que suele ser difícil de conseguir para las madres que educan en casa. ¡Está bien tomarse un día o dos libres para reorganizarse y estar mejor preparada para hacer su trabajo!
- Tómate las tardes libres: Si no puedes dedicar unos días, intenta tomarte las tardes libres siempre que puedas. Pasé las últimas dos semanas en un importante... Downton Abbey Atracón. Sí, mi cesta de planchar está a rebosar y la alfombra del aula necesita urgentemente una buena aspiración, pero fue tan agradable relajarse y desconectar unas horas. Las tareas seguirán ahí y probablemente no sean mucho peores por esperar una o dos noches.
- Encuentra una nueva serie de libros: Una de mis maneras favoritas de recargar energías es pasar tiempo con un buen libro. Me encantan las series porque puedo pasar tiempo con los personajes que disfruto y no tengo que pensar demasiado en qué leeré después.
- Emprende un nuevo pasatiempo: ¿Hay algo que siempre has querido probar? ¡Toma una clase, lee un libro, mira tutoriales en YouTube y pruébalo! O, si eres como yo, tienes unos diecisiete proyectos de manualidades diferentes esperando a ser terminados y este es un buen momento para hacer al menos un par de ellos.
- Haz algunos planes: Las vacaciones de primavera están a solo un mes, así que es el momento de pensar qué harás. Además, si sacas un calendario, ¡empezarás a ver lo cerca que está el final del año escolar! Planificar las cosas de la escuela no es precisamente mi idea de relajarme, pero me encanta esa sensación de ver el resto del año planificado y saber que puedo lograrlo. Además, me ayuda a mantenerme enfocada cuando llega la primavera y quiero estar al aire libre todo el tiempo.
Sea cual sea tu forma de recargar energías, ¡no olvides tomarte el tiempo para hacerlo! Te sentirás mejor y tu familia siempre se beneficiará de una mamá feliz.


